Si, quiero

Me compré mi primer Telva Novias con 15 años.

Vale, a lo mejor, no era Telva Novias, ni tampoco Vogue…pero era una revista donde su único contenido eran vestidos blancos para el gran día. Desde entonces, he ido almacenando fotos, artículos, y páginas web con montones de ideas que me ayudasen a hacer realidad el día que tenía en mi imaginación.

Y hace 10 meses, cuando el hombre de mis sueños me puso un anillo en el dedo e hincó rodilla en tierra, esa búsqueda de detalles e imprescindibles se hizo aún más intensa…¿el resultado? Aquí lo tenéis, o al menos un resumen de los mejores momentos…

Espero que os guste.

(No he podido aguantar a tener las fotos de los profesionales que contraté pero veréis algunas “iphoneras” que además de reflejar perfectamente el cómo fué, tendrán poco que envidiar a las del “reportaje oficial”…)

Azuaga estaba radiante…

Mi vestido, de Pol Nuñez, y como únicas joyas, mi maravillo anillo de pedida y los pendientes de brillantes de mi madre.

La madrina y el novio, ella con traje diseñado por su amigo Lorenzo Caprile, y mantilla en crudo, y él con chaqué en azul marino y corbata verde botella.

Tras la ceremonia, y en la puerta de la iglesia un grupo de gaiteros asturianos tocó “Asturias Patria querida” en honor al novio y su familia, y un amigo de Álvaro escanció una botella de sidra para que los novios brindasen.

Aunque me hubiese encantado un descapotable con latas, por eso de no arriesgarme con el tiempo, al final me decidí por esta joya de los años 40

Y empezó la fiesta….

Con una decoración de estilo DIO – Do It Ourselves-(pero de verdad) muy verbenera…

Los meseros, hechos a mano y con mucho cariño por nuestra amiga Fina García, tenían, como no podía ser de otra forma, nombres de fiestas populares Españolas y dibujos de distintos tipos de farolillos

La minuta, tenía una pintura (también de Fina) a carboncillo del edificio principal del lugar de la celebración, una antigua fábrica de harinas…

Y colocamos un fotocall muy flamenco para que los invitados se hicisen fotos, con sus cámaras, sus teléfonos móviles o una Polaroid…

Y no faltaron las fotos con los amigos…

Y con las estrellas de la boda…mis “testigas”, todas de azul a petición de la novia. Impresionantes…

La gente lo dio todo…

E hicimos lo posible para que aguantasen hasta el final…

Y si, yo acabé agotada…pero eso si, FELIZ

Gracias a todos los que lo hicisteis posible. Este post va dedicado todos ellos, y por supuesto al marido más maravilloso del mundo mundial, el mío.

Continuará…

Anuncios